Descripción
El gecko leopardo (Eublepharis macularius) es un reptil terrestre de la familia Eublepharidae, originario de las regiones semidesérticas de Oriente Medio, como Irán, Pakistán, Afganistán e India. Es reconocido como una de las mascotas reptiles más populares y adecuadas para principiantes debido a su carácter dócil, su facilidad de cuidado y su larga esperanza de vida, que puede superar los 20 años en cautiverio.
Características Físicas y Comportamiento
Tamaño y Apariencia: Miden entre 18 y 25 cm de largo, con un cuerpo robusto y una cola gruesa que almacena grasa. Su coloración típica es amarilla o anaranjada con manchas oscuras, aunque existen muchas fases o morfologías criadas en cautividad.
Diferencias Clave: A diferencia de otros geckos, poseen párpados móviles para proteger sus ojos y carecen de almohadillas adhesivas (lamelas), por lo que no pueden trepar superficies lisas como el vidrio.
Actividad: Son animales crepusculares y nocturnos, siendo más activos al amanecer y al atardecer. Son generalmente tranquilos, aunque pueden emitir sonidos chillones si tienen hambre.
Cuidados Básicos
Terrario: Se recomienda un espacio mínimo de 60 x 40 x 30 cm para un adulto, alojándolos preferiblemente de forma individual.
Temperatura y Humedad: Necesitan un gradiente térmico con una zona caliente de 28–30 °C y una zona fresca de 24–26 °C. La humedad debe mantenerse baja (30–40%), con un refugio húmedo para ayudar en la muda.
Alimentación: Son insectívoros que se alimentan de insectos vivos como grillos, tenebrios y cucarachas, los cuales deben estar suplementados con calcio y vitaminas.




